Rocket Knight Adventures

rocket-knight-adventures

Aquí estoy de nuevo, aprovechando unos momentos libres en la facultad para seguir presentando juegos. Os traigo otro más de la Mega Drive, ya os había contado en artículos anteriores que iba a centrarme un poco en los sistemas de 8 y 16 bits de Sega. Aunque por otra parte, desde que os he contado eso, han surgido varias oportunidades inesperadas, y mi colección casi ha aumentado más en sistemas como Playstation o Nes que en los de Sega.

En fin, supongo que esto será cosa de la Ley de Murphy, o alguno de sus innumerables corolarios jeje…. bueno, ya me estoy yendo por las ramas, para no variar.

El juego que traigo hoy es uno de los mejores plataformas creados para la Mega Drive, un compendio de grandes gráficos, magnífico sonido y una jugabilidad perfectamente ajustada, y además, el protagonista del juego, Sparkster, no carece de carisma, aunque, incomprensiblemente, Konami lo relegó al ostracismo tras una secuela en la propia Mega Drive y en Super Nintendo.

Es un plataformas lineal, clásico, aunque tiene ciertas fases sorprendentes, en plan matamarcianos. Tremendo jeje. También había fases en las que había que nadar, montar en vagoneta… pero en general, como digo, es un plataformas de lo más clásico. Sparkster podía usar su cola prénsil para sujetarse, iba equipado con armadura y espada, con la que por supuesto castigaba a sus enemigos (y a los enormes jefazos finales), llevaba un cohete a la espalda para propulsarse y que permitía hacer un súper-ataque.

No es un juego que presente problemas en el control, pues responde muy bien, salta cuando queremos que salte, se mueve cuando y a dónde queremos y ataca como debe hacerlo. Esto es un gran punto a favor, y por eso digo que es uno de los grandes plataformas de la Mega Drive (y en general de la época) pues todos conocemos casos de juegos con muy buena pinta que son prácticamente injugables.

Como casi siempre, recomendado. Además, si no me equivoco ha salido, o va a salir, una especie de remake para PS3 y XBOX360, con lo que los que sólo tengáis consolas de última generación no tendréis disculpa.

Alien Soldier

alien-soldier

Hoy os traigo un gran juego, pero antes de nada, tengo que disculparme por tener el blog medio abandonado durante un tiempo demasiado largo. Lo siento, pero es que no he tenido tiempo de nada, así que me tendré que ir poniendo al día poco a poco. Ya os había contado que iba a dar un pequeño giro a la colección, centrándome más en un par de sistemas que en ir comprando un poco de todos, y ha sido una buena decisión, busco más y mejor, y además tengo menos dudas a la hora de qué es lo que me voy a comprar. También he decidido mejorar el aspecto de algunos de los juegos que ya tengo, así que según lo vaya consiguiendo os iré avisando aquí, pues la foto del juego cambiará y subiré el artículo sobre el juego al principio.

En fin, hablemos de lo importante, que en este caso es el Alien Soldier. Como ya os he dicho, es un gran juego (¿y cuál no lo es?, diréis, pues para gustos, colores…), os recomiendo fervientemente que lo juguéis si no lo habéis hecho. Baste decir que es un juego de Treasure, creadores, entre otros, del Gunstar Heroes.

Vamos a manejar a Epsilon Eagle, un soldado de elite que debe salvar al universo de la amenaza de Z-Leo un malvado que ha enviado Aliens al planeta para conquistarlo. No lo dudéis, Epsilon es la única esperanza… como siempre. Empieza la cosa eligiendo armas, sí, armas, pues podemos elegir cuatro, y hay que elegir con cuidado, pues cada arma tiene su función, su duración (no es que vayan a pilas, pero casi jeje) y su potencia. Una vez elegido, ya hay que ponerse a disparar y matar, que al fin y al cabo, es lo que queremos hacer.

Un aspecto curioso de este juego, y probablemente uno de sus grandes atractivos, es la gran cantidad de jefes que nos vamos encontrando en nuestro camino. De hecho, tras menos de un minuto de juego, ya nos encontramos al primero de ellos. Como digo hay muchos, y muy variados, hay que aprenderse muchos patrones de ataque/defensa para poder ir superándolos. El juego es díficil, es lo que hay, hay dos modos de juego, fácil y díficil. Bueno, pues el fácil es díficil, así que el díficil es muy díficil, y encima no hay continues.

El sonido es magnífico, no hay nada que objetar al juego en este aspecto. Los gráficos, bastante potentes, y la diversión está más que asegurada. Si a todo esto se añade que el control es prácticamente perfecto, estamos ante un juego que no podemos dejar sin probar.

Os lo recomiendo a todos, como casi todos los que posteo, la verdad. Pero esto tiene que ser así, pues los juegos que conforman la colección los tengo porque me gustan (o gustaron), con alguna excepción que ya he comentado y alguna más que me queda por comentar…

Talmit’s Adventure

talmits-adventure

Hace ya unos cuantos días que no os traigo ningún juego, y por ello os presento mis disculpas. El caso es que esta vez el motivo ha tenido que ver precisamente con la colección de videojuegos que os estoy presentando. Desde que tengo uso de razón he tenido en mente el coleccionar videojuegos, y hace no demasiado que me decidí a ir consiguiendo más y más juegos y consolas. Pero poco a poco me he ido dado cuenta de lo que realmente quiero, que no es muy diferente de mi objetivo inicial, tan sólo sutilmente. Una vez resuelto esto, había que acotar objetivos, en lugar de ir picando de aquí y allá, pues así la cosa se podría alargar hasta el infinito. En concreto, he decidido centrarme en la Mega Drive y la Master System, no con la intención de completar todo su catálogo, ni cerca, sino que simplemente deseo ir adquiriendo todos aquellos juegos que en su momento me parecieron interesantes, y también aquellos que vaya descubriendo ahora. Todo ello sin descuidar posibles oportunidades en otros sistemas, claro…

Una vez aclarado el por qué de este pequeño parón, y de paso una explicación de por qué veréis mucha cantidad de juegos de Sega a partir de ahora (aunque no os preocupéis, aún tengo muchos de otras plataformas en la recámara, para ir intercalando), voy con el juego de hoy.

Es uno de los que adquirí recientemente, por lo que aún no me lo he terminado, pero si le he dado un par de buenos repasos jeje. El Talmit’s Adventure, que así se llama el juego, es un plataformas bastante clásico en su desarrollo, con unos gráficos enormemente coloristas y detallados, en el que debemos salvar a la princesa de las garras de su malvado secuestrador.

Si os gustan los plataformas, es un juego recomendable, si no, podéis probarlo, pero quizá sería mejor buscar otra opción.

Wonder Boy

Wonder Boy

Después de unos días de vacaciones de todo, y de olvidarme de dejar entradas programadas,todo hay que reconocerlo jeje, vuelvo con otro juego de la Master System, en este caso el Wonder Boy. Como podéis ver, sigo en los 8 bits, debe ser que ando nostálgico últimamente…

El caso es que el juego que os traigo hoy es uno de áquellos que no tuve en su momento, aunque sí que lo jugué, gracias a algo que se ha perdido bastante, el cambiarse juegos con los amigos. Y si no recuerdo mal, yo había prestado el The Ninja, que mi amigo tampoco consiguió pasarse. No recuerdo ahora si yo me pasé el Wonder Boy, supongo que sí, porque los juegos que no me pasé los recuerdo bien, y de éste no puedo decir sí o no….

Lo que si recuerdo es de qué iba el juego. Manejamos a Wonder Boy, que tiene que salvar a su novia, que tiene una curiosa melena verde, de su secuestrador. Y allá que se lanza a recorrer la isla para salvarla. Para ello podremos encontrar los martillos de piedra, con los que acabaremos con nuestros enemigos. También habrá un monopatín, con el que nuestra velocidad será superior, al igual que nuestros saltos. Y al final de las fases, pues habrá un enemigo final, por supuesto.

Lo que más me gustaba de este juego eran sus gráficos. Excelentes, coloridos, detallados, una auténtica pasada para la época. Sin embargo, el juego que salió para la Nes, no tenía unos gráficos ni remotamente cercanos, se adivinaba y se sabía que era el mismo juego, pero los gráficos eran peores, y ni el nombre del juego era el mismo, pues el de la Nintendo se llamaba Adventure Island. El por qué de esto lo supe con los años, resulta que Sega tenía los derechos de todos los nombres del juego, y la desarrolladora de todo lo demás. Con lo que podían hacer el mismo juego, pero con nombres diferentes. Lo cual no es sorprendente, ya que Wonder Boy llegó a ser un icono de Sega, por detrás de Alex Kidd, claro, y ambos pasaron al ostracismo cuando llegó Sonic.

Este juego, si no lo tenéis, compradlo, y si no lo habéis jugado, jugadlo.

Tennis

Tennis

Os traía la semana pasada el Super Tennis de la Sega Master System. Y esta semana saltamos de plataforma, hacia la Nes, para acercarnos al Tennis, que era realmente parecido al de su rival. Con menos opciones, si no recuerdo mal, pues solamente se podía escoger la dificultad, pero no la velocidad del juego como en el de Sega. Aún así, era un divertido juego, en el que jugando a dobles los piques eran habituales.

No puedo deciros mucho más, pues de donde no hay, no se puede sacar. Una diferencia apreciable es que en el juego de Nintendo era mucho más fácil que la pelota pegase en el cuerpo de nuestro tenista, a poco que nos situásemos mal, y es una cosa que en el de la Master era raro que pasara.