The Ninja

Aquí está mi pesadilla. Nunca he conseguido acabarme este juego. De hecho, para mí, es el más díficil al que he jugado con mucho, ya que también es el único que tras intentarlo muchísimo, no he podido siquiera llegar al jefe final, ni cerca. Y creedme que lo intenté mucho. Quizás sea que se me cruzó, y no es tanta su dificultad, pero me cuesta hasta escribirlo, como para creermelo.

Y es que en sí, no tendría que ser tan complicado… Eres un ninja (nada que no se pueda deducir del título), y comienzas tu aventura en busca de la princesa secuestrada. Tus armas son los shurikens, como no, que puedes ver mejorados (mucho) si consigues recoger el pergamino rojo. Pasarán de ser pequeños y de matar sólo un enemigo ó parar un ataque enemigo, a ser enormes, y arrasar con todo lo que encuentren por delante (o casi). Según pulses el botón 1 ó el 2 no lanzarás de la misma forma, pues con el 1 los shurikens van hacia donde tu personaje apunta, mientras que con el 2 van siempre hacia delante, y tened esto bien en cuenta, pues es muy, muy útil. La otra opción es pulsar los dos botones juntos, efectúaras un truco ninja y serás invisble un segundo o por ahí. Y ya está, no hay más opciones de ataque ni defensa, tres vidas (alguna más se puede conseguir, por puntos) y como mucho mayor velocidad, recogiendo el pergamino azul. Si te tocan, muerto. Una cosa importante, es recoger los 5 pergaminos verdes, sin ellos no hay nada que hacer, puesto que no puedes encontrar la entrada secreta al castillo. Yo sólo conseguí 4, así que mirad si me faltaba por hacer…

Hay 13 niveles, si no me equivoco, creo que una vez llegué al 9, fue mi record, y lo seguirá siendo, me parece a mí que para siempre, porque solo pensar en este cartucho se me quitan las ganas de jugar jeje. Eso sí, como reto, hay pocos como éste. Gráficamente no era nada del otro mundo, pero sí que era divertido, pero, tengo que insistir, muy, muy, muy díficil.

PD: Viendo el vídeo, no me faltaba tanto jaja. Quizá un día de estos intente pasarme el jueguecito… Eso sí, el que hizo el vídeo era un máquina, que hasta parece fácil y todo.

Banjo Kazooie

Os presento mi más reciente adquisición, y de paso os descubro que también tengo la Nintendo 64, de la que hablaré en su momento, hoy no toca.

Un juego de Rare y una consola Nintendo, eran, casi siempre, sinónimo de éxito y de calidad, que no siempre van juntas. El juego en sí es un plataformas 3D, muy parecido en su desarrollo al Super Mario 64, lo que le valió algunas críticas, en mi opinión inmerecidas, pero allá cada uno.

Manejamos al oso Banjo, y al pájaro Kazooie, que con la ayuda de sus amigos Mumbo Jumbo y Bottles, entre otros, se dirigen al rescate de Tooty, la hermana de Banjo, de las garras de la bruja Gruntilda, que la había secuestrado por ser la más encantadora de la tierra y así poder robarle su belleza. Durante el juego hay que ir recogiendo piezas de puzzle, como en el Super Mario 64 había que recoger estrellas, pero también notas musicales, necesarias para abrir ciertas puertas en el castillo de la bruja. Las terceras, son las piezas de Mumbo y nos permiten transformarnos en diferentes criaturas gracias a sus poderes mágicos. Esto sucede en la choza de Mumbo, que siempre está cerca de un lugar donde estas transformaciones son necesarias, así que ya sabéis lo que necesitaréis si veis la choza, y para qué.

Por supuesto hay otro tipo de ítems a lo largo del viaje, y sera nuestro amigo Bottles quien nos enseñe a utilizarlos. Están los huevos, que se usan como proyectiles de ataque y de los cuales podemos tener un máximo de 100, las plumas rojas, que nos dan la habilidad de volar, podemos acarrear un máximo de 50, y las más poderosas, las plumas doradas, nos dan una momentánea invencibilidad, 10 es el máximo. No faltan los más típicos, como el de velocidad, que son unas botas, el de ganar vida, o la vida extra.

Hay un total de nueve mundos principales, aunque la mayoría del juego transcurre en el castillo de la bruja. Los gráficos son muy coloridos, el juego es muy fluido y la música está al mismo nivel. Es un gran juego, fue de los más populares de la consola, e incluso llegó a tener una secuela, el Banjo Tooie. Pero ese tocará otro día.

Heavyweight Champ

Pues tras la mudanza, llegan nuevos juegos y nuevas historias que contar sobre ellos. Aquí está mi primer (y único) juego de boxeo para la Master System. El juego dedicado a James “Buster” Douglas, que por si no lo sabéis, fue un boxeador que derrotó a Tyson, contra todo pronóstico, en el año 1991. Poco le duró la alegría, pero eso no viene al caso.

Lo que viene al caso es el juego y la historia de cómo y por qué me lo compré. Nunca fui demasiado aficionado a las revistas de videojuegos, aunque las leyese para conocer algunas novedades, sus artículos de opinión me parecían una farsa, ya que pocas veces se correspondía lo leído con lo luego comprobado. Con la edad, descubrí el porqué de esto. En fin, este juego me llamó la atención, pero no era el que yo iba a comprar cuando fui a la tienda. El que yo quería era el Wonder Boy in Monster Land, que por cierto, nada tiene que ver con este jeje. Pero no lo había, así que me tocó elegir dentro del escaso catálogo que tenían en la tienda. Y me decanté por ese juego de boxeo que había visto en las revistas.

Y la verdad, no me arrepiento de haberlo comprado. Me gusta el juego, los gráficos son bastante decentes para la época, se pueden hacer diferentes combinaciones de ataque según cómo y cuando pulses los botones, e incluso ir subiendo el nivel de tu luchador a tu gusto según avanzan los combates, que, por cierto, son cuatro. Eso sí, dificilillos, aunque no imposibles. También tenías la posibilidad del “supergolpe”, que mandaba al adversario contra las cuerdas y te daba la opción de tomar el medio para manejar el combate a tu gusto, y por supuesto, quitaba mucha vida.

Lo único malo del juego, me quedé sin el Wonder Boy in Monster Land. Pero lo conseguiré, y pondré aquí su foto y su review (tras jugarlo, claro) para que quede constancia.

Rastan

Éste fue el primer juego que compré para mi Master System. Un juegazo mezcla de plataformas y acción, donde manejamos un bárbaro (¿Conan? jeje), que reparte espadazos por todos lados y de todas las formas. El juego tiene siete fases, divididas en tres pantallas, y en la última de cada fase estaba el jefe final, empezando por un centauro, y acabando, como no podía ser de otra forma, con un dragón.

A lo largo del juego se podían recoger diferentes armas, que tenían una duración temporal, nada de mantenerlas mientras no te toquen o no mueras. Empezabas con una espada normal, el arma por defecto, y la que siempre tienes cuando pierdes las demás. Luego podías recoger un hacha, una maza, y una espada flamígera, que era la mejor de todas, puesto que lanzaba bolas de fuego a distancia. Una de las características del juego era que tenías una barra de vida, que podías ir llenando si encontrabas medicinas (botes con líquido azul), perdiendo si te tocaban o si recogías veneno (eran botes con líquido rojo, y te daban puntos por recogerlo, no tiene otro sentido), y se llenaba por completo si encontrabas la cabeza de carnero.

Llegué a saberme el juego de memoria, me encanta. No debe faltar en ninguna colección de Master System, y si no sois coleccionistas, pero os gusta jugar, no dejéis de probarlo.

Mega Games II

Golden Axe, The Revenge of Shinobi y Streets of Rage, juntos en un cartucho. Casi nada.

El primero de ellos, el Golden Axe, saltó directamente de las recreativas a la Mega Drive, sin perdie ni un ápice de calidad. Cualquier buen aficionado a las recreativas lo conoce, y es un clásico imprescindible en toda colección de Mega Drive. En el inicio del juego podemos elegir entre manejar un bárbaro, un enano o una amazona. Todos tienen sus ventajas, y sus inconvenientes, y he de reconocer que mi favorito era el enano. Básicamente vamos avanzando por las pantallas matando todo lo que nos sale al paso, tenemos que evitar que el malvado Death Adder acabe con el reino de Yuria. Aparte de nuestras armas, también podemos hacer magias, gracias a unas botellas que vamos recogiendo tras pegarle a unos enanitos azules con saco que aparecen de vez en cuando. La amazona es la que tiene la magia más potente, pero también la que tiene menos ataque físico. El bárbaro es el más compensado, y el enano es lo contrario que la amazona. Esto me hace pensar que en un principio el juego fue pensado para ser un RPG, pero no lo sé, es simple suposición.

En The Revenge of Shinobi tomamos el papel de Joe Mushashi, el maestro shinobi, e intentamos acabar con el sindicato del crimen llamado Neo Zedd, que han matado a nuestro sensei y raptado a nuestra novia. El ataque básico es con shurikens, limitadas, así que a veces hay que luchar cuerpo a cuerpo. También podemos utilizar diversas magias, como desdoblamiento o momentánea inmunidad.Es un juego largo y díficil, pero muy, muy divertido, todo un clásico.

Por último, y no por eso  peor, Streets of rage. Después de que Nintendo consiguiese el mítico Final Fight para su Snes, a Sega no le quedaba más remedio que “inventarse” un juego para hacerle la competencia. E de ahí salió el Streets of rage. Tres compañeros deciden luchar contra el sindicato del crimen de Mr. X, abandonando para ello la policía. El resto de la historia es conocida, de paseo por las calles y a pegar a todo lo que se mueva. Un aspecto novedoso en este juego es la presencia de “magias” o ayudas (un coche de policía, por ejemplo) que pueden ser llamadas por los jugadores en situaciones de apuro. Como curiosidad, decir que este juego fue programado por el mismo equipo que hizo The revenge of Shinobi

Realmente es un grandioso cartucho este. Tres juegazos míticos en uno.