Retomando el ritmo un poco, hoy voy a ofreceros un juego de la Nintendo 64, el Mission Impossible: expect the impossible. El juego, como no podía ser de otra forma, es un shooter en tercera persona, en el que manejamos a Ethan Hunt… y no sólo a él, aunque sea por poco tiempo.
Por supuesto tenemos armas, armas y más armas a nuestra disposición, así como artilugios de todo tipo. Por poner unos ejemplos, manejaremos desde pistolas a armas automáticas, explosivos, dispositivos de infrarrojos, bombas de humo…
Para poneros un poco en antecedentes, muy poco, porque hace ya tiempo que no juego y no lo recuerdo mucho, puedo deciros que la historia comienza con Ethan (vamos, nosotros) recibiendo una misión, consistente en evitar un plan terrorista que pretendía vender misiles a un país enemigo. Mientras se cumple esta misión, secuestran a una agente en la embajada rusa, y es Ethan quien ha de rescatarla, claro. Y esto es sólo el principio.
Buen juego, especialmente gustará a los amantes de los shooters.
Poco puedo hablar de este juego, que fue el primero que tuve para la Snes, ya que era el que venía con la consola. No puedo decir mucho, porque no es más que un recopilatorio de los juegos de Super Mario Bros que salieron para la Nes, del primero ya he hablado, y del segundo y del tercero hablaré cuando sea el momento. Trae otro juego, que titularon The Lost Levels, que es una continuación del Super Mario Bros con más dificultad. En realidad, este juego fue el que en Japón se conoció como Super Mario Bros 2, pero aquí hicieron una mezcla un tanto rara con Mario y otro juego.
En fin, 4 juegos en 1, los cuatro divertidos. Poco más se puede pedir para el cartucho que viene de regalo.
Este sábado he fallado, se me olvidó poner la autopublicación del artículo, y hasta hoy… Pero más vale tarde que nunca, ¿no? Así que os presento un juego del que ya he hablado, de refilón, cuando presenté el Starwing, ya que también utiliza el chip FX, cosa que dejan bien clara en el nombre los amigos de Nintendo.
Se trata de un juego de carreras muy colorista, muy rápido y adictivo, y por supuesto, muy divertido. Hay tres coches básicos para escoger, cada uno tiene sus virtudes y sus defectos, bastante típicos los unos y las otras. Es decir, uno es fuerte y lento, el otro rápido y débil, y el tercero en discordia es el término medio en el que dicen está la virtud. También hay alguna que otra sorpresa que debereis descubrir jugando…
Y os preguntaréis que es eso de débil o fuerte… En este juego, aparte de una barra de turbo, hay una barra de daños, con la que hay que tener mucho, mucho ojo. Parece que no, pero se va llenando de forma alarmante. Por suerte hay posibilidad de reducir los daños durante la carrera, si no fuese así a veces sería imposible acabar.
Los modos de juego son diversos, desde el campeonato, hasta la contrarreloj, pasando por un modo de batalla. Asegura horas y horas de diversión, sea solo, o acompañado.
Hoy vengo con prisas, así que la presentación será cortita, aunque el juego mereciese algo más. Carreras con motos de agua, rompiendo moldes. Además, el apartado técnico es destacable, y la jugabilidad excelsa. No es complicado de manejar, y hay suficientes opciones y circuitos como para no aburrirse en absoluto. Os recomiendo que lo probéis, no os defraudará.
Aquí estoy de vuelta. Y hoy no os traigo cualquier cosa. No. Hoy presento el que probablemente, para mi sin duda, sea el mejor juego de la Super Nintendo y puede que no el mejor, pero uno de los mejores juegos de todos los tiempos. Puede que no conozcáis el dato, pero este juego estaba inicialmente pensado para salir en la Nes, pero como el tiempo se echó encima de Nintendo decidieron que pasara a la Super Nintendo. Y que queréis que os diga, visto el resultado, fue la mejor decisión que pudieron tomar. El juego salió aquí en Europa en el año 1992. Cabe destacar que para crear un mundo tan extenso como el que hay que recorrer en A Link to the past, el cartucho usado tenía el doble de la capacidad habitual en el momento, un punto técnico a favor.
Pero ya sabéis que a mi los puntos técnicos tampoco es que me maten, a mi lo que me importa principalmente es el juego, la diversión, el tiempo que logró que no pensase en otra cosa. Y os aseguro que fue mucho. Y es que, por si no me llegase con pasar el juego una vez, lo he jugado varias veces de hecho no veo el momento de terminar de escribir este artículo y poder jugarlo de nuevo, jeje. No creáis que hablo por hablar, en cuanto acabe el artículo me pondré a ello.
En fin, aunque me ataque el mono, tengo que describiros el juego, no os voy a dejar así. Aunque debería… de hecho mi primera idea fue simplemente poner la foto del juego y acompañarla de un “sin comentarios”. Pero me lo pensé mejor, el juego merece que se hable de él, lo de no hacer comentarios lo dejaré para juegos más intrascendentes, o directamente pésimos como el ******** (ya lo sabréis, tampoco quiero desviar la atención).
Me estoy yendo por las ramas. Todo comienza cuando el hechicero Aghanim, controlado por Ganon, mata al rey de Hyrule y secuestra a la princesa Zelda. Link recibe una llamada de auxilio (telepática) de la propia Zelda, y allá que va, desoyendo los consejos de su tío, que también iba para allá. Y menos mal, porque su tío cae herido, y es Link quien se tiene que ocupar del rescate, usando la espada y el escudo de su tío.
Así es como empieza la historia. Podría contaros cómo sigue, pero no quiero. Quiero que juguéis, que vayáis descubriéndolo todo, cosita a cosita, pasito a pasito, que penséis que todo se acabó cuando no hizo nada más que empezar, que queráis saber que va a pasar y por eso vayáis corriendo por el inmenso mapa para llegar de una vez allí a donde la acción os requiere, que encontréis todas las armas que hay, que sepáis cuándo, dónde y cómo hay que usarlas, que vayáis ganando vida, porque la necesitaréis, que no dejéis atrás los mini-juegos ni las mini-historias paralelas que hay, y que al final, vengáis aquí, y me tengáis que dar las gracias por descubriros este juego, ó que vengáis y me llaméis de todo por redescubríroslo y haceros caer en el vicio de nuevo. Yo, personalmente, no puedo esperar más. Hyrule me está esperando.