Super Mario Kart

Puede que este sea el juego al que más horas he jugado en mi vida. Y eso es mucho decir. Pero es que fuera yo solo, con mi hermana y mi primo, o con mis amigos, nunca he jugado una partidita rápida. Siempre han sido tardes (o mañanas, o ambas jeje) jugando sin parar. A ver quien hace el mejor récord, a jugar el campeonato, a conseguir todas las copas, al modo batalla, a lo que fuera. Simplemente cambiando de personaje ya era prácticamente un juego nuevo, porque variaba y mucho la forma de conducir…

En fin, he empezado un poco emocionado, y ni siquiera he presentado el juego. Lo que tampoco es que sea de extrañar, teniendo en cuenta el juego que es. Se trata de la segunda incursión de Mario en juegos, digamos, deportivos, ya que el primero fue el Mario Golf. En este Super Mario Kart, como su propio nombre indica, Mario y sus amigos (o enemigos) se dedican a competir en absolutamente alocadas carreras de karts. La sensación de velocidad y dinamismo está realmente lograda, y posee además unos gráficos limpios y muy coloristas, propios por otra parte de la estética Mario Bros.

Como ya he mencionado, no da igual el personaje que elijas al principio para participar, pues hay cuatro tipos diferentes, aunque sean ocho los personajes. En primer lugar, están Mario y Luigi, que son los más equilibrados en cuanto a aceleración, velocidad, manejo y peso. Si son tus rivales en carrera, su ataque será la estrella, con la que se hacen invulnerables a tus ataques y además te harán perder el control si te tocan. La siguiente pareja de conductores son Yoshi y la Princesa Peach, que poseen una gran aceleración, pero una limitada velocidad punta, así como poca resistencia a los choques. Si te enfrentas a ellos, Yoshi te atacará lanzando (o dejando atrás) huevos que te harán perder el control, y la Princesa puede lanzar setas que te harán pequeño. En tercer lugar, los pesos pesados, Bowser, y Donkey Kong Jr. Como supondréis ya, estos son de aceleración lenta, pero gran velocidad punta, así como de díficil manejo en las curvas. Eso sí, en mi opinión insuperables una vez que aprendes a manejarlos. Sus ataques son bolas de fuego en el caso de Bowser, y plátanos en el caso de DK. Y por último, Toad y Koopa Troopa. No poseen gran aceleración ni velocidad, pero es realmente díficil perder el control con ellos en las curvas. Koopa ataca con caparazones verdes, mientras que Toad lo hace con setas. Los recomiendo para los principiantes, de hecho yo empecé con Koopa, pasé a Mario y luego a Donkey Kong. Aunque podéis empezar directamente con DK si queréis…

Una vez que os he presentado a los personajes, toca presentar los escenarios y modos de juego. Hay tres modos de juego, el modo campeonato, el time trial (contrarreloj) y el modo batalla. Éste último sólo puede jugarse a dobles, y se trata de pinchar los globos del adversario antes de que él pinche los tuyos.  Para ello has de recoger los ítems que habrá por la pista, claro. Debo decir que no hay los mismos que en el modo carrera, pues no hay ni rayo ni moneda.

En el modo contrarreloj está claro lo que hay que hacer. Simplemente escoger un piloto, una pista, e intentar recorrerla lo más rápido posible. Ojo, que esto es muy adictivo, pues quedan registradas tanto la mejor vuelta como el mejor tiempo global, y no es agradable llegar a casa y ver que han batido tus récords…obviamente no puedes dejarlo así, y te pones a recuperarlos, claro. Además, cuando bates un récord, se crea un fantasma, que no es más que una imagen de la carrera que acabas de realizar. Comprobaréis que no es fácil seguiros a vosotros mismos…

En el modo GP, que se puede jugar tanto individualmente, como a dobles, de primeras hay dos opciones, 50cc, ó 100cc. La de 50 es más fácil, claro. Una vez que se logran todas las copas en ambas, se desbloquea la opción de 150cc, el más díficil todavía. Hay cuatro copas diferentes, con cinco circuitos cada una, un total de 20 circuitos. Aunque sólo hay siete clases de circuitos, los Mario Circuit, sobre asfalto, Donut Plains, sobre tierra, Ghost Valley, sobre madera, Choco Island, sobre tierra, Bowser Castle, sobre piedra, Koopa Beach, sobre arena, y el último de todos, el Rainbow Circuit, que como característica especial, es que no tiene bordes, ni escapatorias, ni nada. Si te sales, te caes al vacío. Por supuesto cada tipo de circuito tiene sus peligros y sorpresas, pero tampoco voy a contároslo todo, ¿no?

Eso sí, en todos los circuitos hay por el suelo, en determinadas zonas, unos signos de interrogación sobre fondo amarillo. Por supuesto, debéis pisarlos, pues de ahí es de donde sacaréis los ítems, tanto de ataque como de ayuda. Que recuerde, hay el rayo, que convierte a todos en pequeños, haciéndoles ir más despacio y que puedas pisarles jeje, la pluma que te permite dar un gran salto, la moneda, que te da dos monedas, aunque os parezca inútil, no la despreciéis, pues es necesaria para alcanzar la velocidad máxima, así como para evitar perder el control en los choques, y para pagar a Lakitu cuando tenga que rescataros (aunque lo hará gratis si no tenéis). También está el champiñón, que te dará una gran aceleración momentánea, el caparazón verde que puedes lanzar o dejar atrás quieto (ojo al lanzarlo, pues rebotará en los obstáculos…), el caparazón rojo que se dirige en línea recta (y cuidado con esto) hacia el primer enemigo que encuentre, el plátano (por defecto se deja atrás, pero puedes lanzarlo hacia delante), la estrella que te dará invencibilidad y un ligero aumento de velocidad, y el fantasma que te hará invisible por unos segundos.
Y el resto debéis descubrirlo por vosotros mismos, tampoco os lo voy a enseñar todo. Eso sí, como últimos consejos, prestad atención a cuándo comenzáis a acelerar en la salida, fijaos en caminos “alternativos”, y esto es lo más importante, aprended a usar los botones L y R.

Killer Instinct

Os traigo hoy un juego que prometía mucho, apoyado por una gran campaña de publicidad, todo sea dicho. Al final no es que se quedase en nada, pero se quedo en poco. Recuerdo haberlo comprado con bastante ilusión, pues me cuento entre los millones de personas que habían sucumbido al vicio del Street Fighter II, tanto en su versión arcade, en la que monedita a monedita se iba aprendiendo a jugar, como, posteriormente, en su versión para Super Nintendo, la cual también presentaré aquí, en su debido momento.

Como decía, que pierdo el hilo, el juego prometía muchísimo. En un principio estaba pensado para salir en la Ultra64, que así era como se conocía la N64 en aquel entonces, pero el retraso en la salida de ésta, hizo que aparte del arcade, que también era novedad, pues Nintendo no acostumbra a sacar sus juegos en arcade, se hiciese la conversión para Snes. Así, el juego presumía de prerrenderizados, sensación 3D (no sé dónde), velocidad y por supuesto unos gráficos absolutamente superiores.

Y la verdad, los gráficos eran increíbles. Claro que estando el juego programado por Rare, todo se entiende… ahora. En aquella época Rare no era tan conocida, de hecho fueron este juego, y el primer Donkey Kong Country, los que elevaron la compañía a los altares. Y sí, el juego era rapidísimo. Incluso, el sistema de combos hacía la pelea más atractiva, aunque pelín coñazo si te atrapaban en uno de los largos. Pero a mí, personalmente, no terminó de llenarme. Quizá fuera que la sombra del SF2 fuese demasiado alargada…

Hablando un poco del juego en sí, diré que hay diez luchadores para elegir, más el jefe final, que aunque no era elegible, había un truco, que ahora mismo no recuerdo (han pasado muchos años jeje), mediante el cual podías jugar con él. Cada luchador tiene su historia, claro, y el torneo mismo tiene la suya: Estamos en el futuro, donde las multinacionales controlan el mundo, y una de ellas, llamada Ultratech es la que lo organiza. La recompensa prometida para el ganador, lo que quiera. Que no es poco. Recuerdo algunos de los luchadores, como Cinder, que era un hombre de fuego, mi favorito. También estaba Glacius, el hombre de hielo, Sabrewulf, el hombre lobo, o Spinal, un esqueleto, que era un antiguo guerrero. Informándome un poco (básicamente, poniendo el juego en la snes), veo que los otros luchadores son Fulgore, un cyborg, Orchid, la única mujer, Jago, un monje, Combo, que era un boxeador, Riptor, un dinosaurio, y Thunder, jefe indio. El jefe final se llamaba Eyedol, y era un monstruo de otra dimensión, o algo por el estilo.

En fin, como ya dije, a mi no terminó de gustarme. Quizá a vosotros os guste más.

Hybrid Heaven

SIgo presentando juegos de la Nintendo 64, esa consola que tanta gente despreció, sólo porque no tenía CD… y claro, tampoco tardaba diez minutos en cargar cada pantalla. El caso es que el juego que os traigo hoy es una mezcla más bien rara, entre un plataformas de acción, y un RPG. Pero eso no lo hace mal juego, al contrario, es una manera diferente de enfocarlo, nada más.

Tomamos el papel de Mr. Díaz, un híbrido humano creado por alienígenas, que descubre una gran instalación secreta alien debajo de Manhattan. Como ya he dicho, al ser una mezcla de estilos, nos podemos mover por todo el escenario, saltar, agacharnos, disparar, escalar, de todo. También hay que resolver puzzles, no penséis que la cosa va a ser solo tirar hacia delante y listo. En el momento en el que encontramos un enemigo, mejor dicho, un monstruo (en el juego se les conoce como armas biológicas), la acción cambia totalmente.

Al producirse una lucha, ya no se puede saltar, ni correr, ni escalar, la acción se ve encorsetada a un pequeño espacio, dentro del que podemos movernos, buscando la mejor posición estratégica. En el momento en el que estemos lo suficientemente cerca, podremos atacar, o ser atacados. Aquí es cuando la cosa se vuelve RPG, pues debemos escoger nuestro ataque de una lista, o nuestra defensa, según sea el caso. Después del ataque, volvemos a los movimientos estratégicos. Todo esto pasa muy rápido, la sensación es de pelea en 3D.

Una vez finalizado el combate tendremos puntos de experiencia que asignar para conseguir mejorar nuestras habilidades, un punto más de parecido con los RPG. Así que si os gustan los plataformas de acción, o los RPG, este juego os gustará.

Streets of Rage

Hola a todos de nuevo. Hoy vuelvo atrás en el tiempo, y me acerco nuevamente a la Master System, para presentaros el Streets of Rage, que, siendo como sois fieles lectores, ya recordareis que os presenté para la Mega Drive, en el Mega Games II.

Claro que, la MS no daba para tanto como la MD, así que el juego se ve reducido en algun aspecto, el más importante, que no se puede jugar a dobles. Y digo el más importante, porque sinceramente, aunque tanto el aspecto gráfico como el sonoro bajan el nivel, este juego es muy bueno, exprime la MS casi al máximo. La pena es esa, que no se pueda jugar a dobles.

Por lo demás la historia y el desarrollo es muy similar al ya comentado de MD. Personalmente, lo considero el mejor beat’m'up de la Master System.