Con los carnavales ya en el pasado para la gran mayoría, toca relajarse leyendo uno de mis artículos jeje. Hoy será uno cortito, porque no conozco en profundidad el juego del que os voy a hablar, vamos, que no lo he jugado más de una hora…
Lo cierto es que me hice con él hace poco tiempo, guiado más por el “might and magic” de su nombre, que por otra cosa. Y la verdad, el juego no tiene mala pinta, sólo la falta de tiempo me ha impedido jugarlo en condiciones. Es un action-rpg, a estas alturas ya os habréis dado cuenta de que el género me encanta, así que tampoco es raro que con sólo una hora jugada diga que el juego me tiene buena pinta. El caso es que tiene todos los ingredientes clásicos, lucha, puzzle, hechizos, posibilidad de mejoras tanto en armas como en aptitudes del personaje… lo típico. Los gráficos no son lo mejor que he visto, pero no desmerecen en absoluto.
Al primer toque, recomendado, pero seguiré investigando, cuando el tiempo me lo permita.
Hoy os traigo un gran juego, uno de esos olvidados, de los que poca gente ha oído hablar. Muchos conoceréis el Soleil, el Story of Thor o el Light Crusader, grandes action-rpg que tuvo la Mega Drive. Pues el Landstalker no tiene nada que envidiarles, excepto, y he aquí la explicación de su desconocimiento, que no fue traducido al español, y que yo sepa, ni siquiera fue editado en España. De hecho, la versión que yo tengo es alemana, y sí, está en alemán. Por suerte mis años de escuela de idiomas sirven para algo jeje. Por lo que sé, hay también una versión francesa y una inglesa, además de esta alemana y la japo, claro.
Es curioso, porque en mi opinión este es de largo, el que mejores gráficos tiene, además de un apartado sonoro sobresaliente y una historia digna de estos apartados técnicos. Alguna explicación habrá a que no saliese aquí, pero yo desde luego la desconozco.
En el juego tomamos el control de Nigel, un cazatesoros de 88 años de edad, nadie lo diría viendo su estado físico, pero así es. Podremos saltar, nadar, andar, hablar con personajes de diversa índole que encontraremos por ahí, recolectar ítems en cofres y por supuesto, dar espadazos. Nada inimaginable para un action-rpg. Por supuesto hay mazmorras, llenas de puertas cerradas con llave, que tendremos que encontrar para poder continuar, y por supuesto, están escondidas y bien escondidas. No faltan los enemigos a los que matar, ni la barra de vida, aunque en este caso es como en el Zelda, tenemos corazones, que podemos ir rellenando según se vacíen, y podemos aumentar su número según vayamos avanzando en la historia. Y, otra vez igual que en el Zelda, podemos revisitar las mazmorras cuando queramos y nos apetezca, y alguna vez hay que hacerlo, no tengáis duda.
Si no tenéis Megadrive, pero si una Wii, podéis jugar al Landstalker, lleva año y pico disponible en la consola virtual. También se había hablado de un proyecto para un remake en la PSP, pero parece que se canceló, o nunca llegó a ser serio, no sé bien cual de las dos. En fin, como casi siempre, no puedo más que recomendaros este juegazo.
Bueno, aquí me tenéis de nuevo. Esta vez vengo fuerte, con un juegazo con todas las letras, que además puede que fuera el primero para muchos de vosotros, pues venía integrado en la Master System II. Para mí, que tuve una Master System I, no lo fue, ya que la mía traía el Hang On y el Safari Hunt, y para jugar al Alex Kidd tenía que intercambiar consola con un amigo. Así que este juego lo adquirí recientemente, puesto que yo no lo tuve, y ni siquiera lo vi nunca a la venta.
El caso es que Alex Kidd era la mascota de Sega, hasta que llegó Sonic y le desbancó. Una lástima, pues el enano cabezón tenía su gracia, aunque por lo visto no sufiente carisma. Y tampoco es que le hiciese mucha falta tener carisma, pues tenía un puño de hierro, tan grande como su cabeza (y ya he dicho que era un enano cabezón). Tampoco es que hubiese miles de enemigos a los que matar, pero había muchas piedras que romper, y mucho dinero que recolectar. Porque aparte de las piedras, había montones de bloques amarillos, y alguno rosa. De los amarillos, los había con estrella, que básicamente daban pasta, un buen saco, o un saquito, según. Los había con una calavera, y diréis, pues éste era muerte instantánea!! Y era más puñetero, pues sólo te inmovilizaba unos segundos, los suficientes como para que viniese un enemigo con mala idea y te mandase al cielo de los Alex Kidd. Y es que a veces, no había más remedio que arriesgarse a darle un puñetazo a un bloque de éstos. El tercer tipo de bloque amarillo llevaba la interrogación. Ya sabéis, sin riesgo no hay emoción…
Con el dinero recaudado, se podían comprar cosas en la tienda, a cada cual más sorprendente jeje. Desde una moto con la que viajabas a toda velocidad por la pantalla, hasta un helicóptero a pedales (dadle caña al botón jaja), pasando por una lancha que puede saltar o un bastón que nos permite volar. Había más, pero como siempre no voy a destriparos el juego, si queréis saber más alocados items, no tendréis más remedio que jugar.
Lo que más llamaba la atención de este juego eran los jefes finales, tremendas risas el día que mi colega estrenó su consola y llegamos al primero. ¡Te la jugabas a piedra, papel, tijera! (por aquel entonces aún no se había inventado la versión mejorada piedra, papel, tijera, lagarto, spock), así que tenías una posibilidad entre tres de morir. Y es que la máquina siempre escoge lo mismo… además, había cierto ítem que permitía leer la mente de los jefes finales, que dicho sea de paso, se llamaban StoneHead, ScissorHead y HandHead, os podéis imaginar lo que eran.
Por cierto, ni por un momento creáis que éste es un juego fácil, es de los más díficiles que recuerdo, quizás si ahora lo rejuego me lleve una sorpresa, pero lo dudo. Eso sí, es adictivo y divertido, y por supuesto lo recomiendo. Además, el no haber jugado nunca al Alex Kidd debería estar penado por ley.
Después de unos cuantos días con problemas técnicos, estamos en línea otra vez. Lamentablemente a causa de la última actualización de wordpress no podré seguir escribiendo en gallego, puesto que no acepta el plugin que estaba usando.
En breve un nuevo artículo, un juego mítico de Sega Master System.