Driver

Después de algún tiempo anclado en los 16 bits, y un breve inciso en los 8, hoy pegaré un saltito, y me acercaré a la Playstation, a la primera, la auténtica. Y lo haré de la mano de otro de sus juegos imprescindibles, uno de los que marcó un antes y un después. Me estoy refiriendo al primer Driver. No muchos juegos podrán presumir de haber creado un estilo como éste lo hizo.
En él, nos metemos en la piel de un policía infiltrado en una banda mafiosa, para la cual debemos ejecutar misiones, siempre en coche, e ir ascendiendo en el escalafón para así podernos enterar de más secretos. Para cumplir la misión hemos de movernos por la ciudad, con su tráfico, ajeno a nuestros asuntos, pero que nos estorbará, seguro. Con sus semáforos, sus cruces, sus preferencias. Todo bien implementado, todos los demás cumplen con las reglas del tráfico. Nosotros, si queremos, podremos hacerlo también. Lástima que tengamos un cronómetro metiendo presión…
Y lástima también, que la policía ande patrullando por la ciudad (cualquiera de las cuatro en las que transcurre el juego), atenta a culquier infracción que cometamos, para perseguirnos sin piedad, sobre todo cuando aumentamos el nivel de dificultad. Recordad, en este primer Driver, no podemos darles esquinazo, bajarnos del coche y pillar otro, para liberarnos de la policía, hay que conducir, y rápido. Claro que habiendo unas cien mil (no exagero) calles por las que huir, la cosa tendrá su miga. Además, gracias precisamente al montón de calles que hay, las misiones no se harán monótonas, pues discurren por diferentes partes de la ciudad.
Absolutamente imprescindible, no hay discusión posible, incluso aunque no te gusten los juegos de coches.




